Capítulo 1. “Paris”
Su padre entró súbitamente en la habitación mientras ella se encontraba dibujando, a pesar de su corta edad pudo intuir por el rostro de su padre que algo no iba bien pudo entender que algo sucedía, él la tomó en brazos sin que ella lo esperara, todo era demasiado atropellado, cuando él la sacó de la habitación y entre las prisas su muñeca preferida cayó al piso y sin querer evitarlo lloró, ni su llanto interrumpió la prisa de su padre quien bajaba apresuradamente por las escaleras cuando un fuerte estruendo hizo que éste se detuviera y con desespero corriera hacia otra habitación para protegerla y fue ahí donde la ocultó en un armario, ordenándole que permaneciera en silencio sin emitir sonido alguno… Se escucharon más rumores y sonidos acercándose y, otras voces que no podía identificar… Hizo acopio de toda su entereza y solo pudo agregar un “te quiero princesa” fue lo último que escuchó decirle antes de que se cerrara la puerta del armario y desapareciera dejándola ahí oculta, ella lloraba en silencio abrazada a su piernas con el rostro dentro de ellas, no entendía lo que estaba sucediendo, solo que estaba muy asustada por tanto ruidos y las voces desconocidas que provenían desde el pasillo. También se escucharon fuertes estallidos que supo identificarlos con precisión… Eran las mismas explosiones que hacía el “juguete de papá” como ella solía llamar al arma de fuego que su padre utilizaba cuando se marchaba de casería… Después de varios disparos se escuchó un fuerte grito que quedó sofocado por una sonora carcajada que le erizó la piel… Seguido de un absoluto silencio que duró un par de minutos que parecieron eternos. Temerosa y sin alternativa alguna se armó de valor y salió arrastras con piernas y manos hasta llegar a la puerta donde se sujetó del marco para levantase, fue entonces cuando pudo distinguir a poco centímetros delante de ella el cuerpo de su padre cubierto en sangre, sin pensarlo corrió hacia él llamándolo mientras las lagrimas salía copiosamente de sus ojos verdes cubriendo su rostro, estaba sumergida en su llanto cuando de pronto sintió una mano sobre su hombro provocándole un sobresalto que la hizo aferrarse más al cuerpo inerte de su progenitor.
Con los ojos anegados de tanto llanto apenas si pudo distinguir el rostro de esa mujer que la sujetaba, la misma que en principio le provocó confianza pero ahora cuanto más corta era su cercanía su rostro se hizo frío, hostil y se teñía de ferocidad arrancándole un grito de terror…
Andrea dormía inquietamente, cuando se despertó bañada en un sudor frío con la respiración alterada como siempre, cuando volvía a repetirse una y otra vez esa misma pesadilla. Palpó a ciegas sobre la mesita de noche en busca de un vaso con agua para beberlo a toda prisa intentando con ello calmar sus temores y su sedienta garganta, su respiración se fue normalizando mientras se ponía de pie para introducirse a la ducha ya que solo eso la tranquilizaría pues sabía que no podría volver a dormir nuevamente.
Más tarde en la suite del hotel Amarante Beau Manoir de París una mujer se encontraba de pie frente al gran ventanal donde podía apreciarse un fragmento de la bella ciudad luz y su vibrante espíritu con personas recorriendo sus calles… El paisaje aparentemente la abstraía y lo disfrutaba pero no era del todo cierto, lo que realmente la mantenía tan apacible y concentrada en esos instantes eran sus lejanos pensamientos situados en otro tiempo y en una imagen. La realidad carecía de importancia cuando era devorada por la nostalgia y la reminiscencia de unos enigmáticos ojos azules como el más profundo de los océanos, esos que se instalaban frecuentemente en su mente, pero la evocación de aquella mirada no llegaba sola, venía acompañada de sentimientos tan humanos como la misma ternura y el deseo de protección que había inundado todo su ser haciéndola sentir más viva nunca.
La desarrollada clarividencia de Anyanka le advirtió que ya no se encontraba sola, que alguien más irrumpía en la habitación, tal avisó ni la inmutó pues perfectamente percibía de quien se trataba…
-¿Qué quieres? –Agregó en un tono tan frío y tajante, el cuál era tan habitual en ella…
Después de un movimiento casi imperceptible la recién llegada se colocó justó detrás de ella muy cerca de su oído para susurrarle -A ti-
-Te informo que esta noche no me quedaré contigo –Agregó incisivo Anyanka dándose la vuelta para alejarse demostrándole con ello lo poco que le interesaba su presencia…
-¿Cariño Piensas continuar perdiendo tu tiempo buscando “algo” que quizás nunca encontrarás cómo seguramente esa estúpida “fórmula” del maldito antídoto?...
Anyanka por qué te aferras en algo que no eres y nunca serás… -Por qué te importa tanto “eso” siendo quien eres… -Dijo Bárbara que se encontraba a su lado que entre argumentos y cuestionamientos se inundaba de la esencia que emanaba todo su ser…
-¡Bárbara… Tú no entiendes nada! -Dijo alejándose de ella para tomar una sana distancia- Yo solo quisiera poder…-no pudo terminar de pronunciarlo
-¡Eso es una tontería Anyanka! –Sentenció Bárbara intuyendo lo que queria- Eres la protegida y heredera de Balthazar Gérôme lo que te convierte en alguien muy poderosa – Y… acercándose a ella seductoramente deslizó sus largas uñas sobre su bello rostro para agregar -Si tú yo nos uniéramos… Es decir tú inteligencia y mi talento seriamos indestructibles…
Sus pensamientos se hicieron reflexivos… Es verdad que la unión entre ambas familias las haría más fuertes y poderosas cómo lo había dicho “Nos haría indestructibles” ¿Pero eso de que me serviría ahora? Es verdad que alguna vez albergué ese mundo de poder, pero ahora que todo era tan gris, tan fatuo, tan sin sentido, carente de importancia sin un objetivo tan solo la inercia de cada día…
Esa vida que detestaba y que tantas veces maldecía haciéndole desear una y otra vez la muerte… Y no los sueños y ambiciones de un ser inmortal, eso era lo menos atractivo para alguien que no desea su vida…
-Bárbara desconozco sí eso sería lo mejor, mi padre confía tan poco en el tuyo y el unirme a ti sería forzarlo -Dijo esquivándola para alejarse de ella y tomar la gabardina negra con la que cubría siempre su hermosa figura.
-¿Y eso qué importa? Tú y yo bien podríamos tomar el dominio de todo
-Te equivocas… Y por mucho, yo no sería capaz de tomar nada que no me pertenezca y menos mientras mi padre no lo disponga… Además tu familia todavía mantiene ciertas prácticas y métodos poco ortodoxos que nosotros ya no utilizamos…
-Bueno cariño eso es por que tú y los de tú linaje se han vuelto, -Umm como decirlo tan sensibles y moralistas…
-Como sea- sentenció- Sí esta unión que propones se efectuara sería una de las primeras reformas que estableceríamos y no creo que Jasper lo vaya a tomar con agrado, lo más probable es que no esté de acuerdo.
-¿Qué importancia tiene lo que él quiera? Por ti sería capaz de…
-¿Hacerlo aún lado? ¿Darle la espalda? -La retó de forma irónica- por favor Bárbara, son tan demenciales y absurdos tus argumentos, sin él, tu no serías nadie, tan solo una más del clan y no creo que quieras eso conociéndote lo ambiciosa y vanidosa que eres…
-Me subestimas querida… Pero solo déjame decirte que por ti soy capaz de eso y más…
-No pierdas tu tiempo conmigo, no eres nada… No me interesas en lo absoluto- Anyanka terminó su última frase y salió de la habitación…
-Recuerda que el tiempo no existe para nosotros cariño- Bárbara sonrío irónica viéndola desaparecer- Pero tú serás para mí lo quieras o no, eso está destinado -Agregó para sí misma –Saliendo también de la alcoba.
Como todas las noches recorría las calles parisinas hasta que llegar al Downtown café, donde por sus habituales visitas el chico de la barra le sonreía atentamente apenas la veía.
Jamás pasaba desapercibida su belleza y misteriosa personalidad, ejercían un extraña fascinación entre aquellos que circunstancialmente la rodeaban, solía siempre llamar la atención entrambos sexos, pero eso no era lo único que tenía a su favor ya que con su seductora voz podía cautivar a quien quisiera, eran numerosos de ambos géneros quienes sucumbían a sus encantos, pero hasta ahora ninguna vez se había relacionado con ningún “ser inferior” como solía llamar Barba de forma despectiva a las personas, cosa que le parecía de lo más inapropiado y desagradable…
Como siempre se limitó a observar a las personas a su alrededor las cuales podía descifrar con facilidad, como a aquel hombre pervertido que solo quería sexo con la chica que le acompañaba o la mujer que trataba cariñosamente a su acompañante solo por su dinero o los enamorados llenos de ilusión a los que deseó por tan puros sentimientos.
Dos chicas entraron al café una se dirigió hacía una de las mesa mientras la otra fue directo al mostrador situándose justo a su lado y pidió dos cafés, a pesar de su perfecto acento francés y por sus rasgos descifró que no era francesa más bien intuyó era americana la observó hasta que fue entregado su pedido, percibiendo en ella una aura tan encantadoramente atrayente. La siguió con la mirada mientras se encaminaba hacía su acompañante a la cual no pudo visualizarla por lo concurrido del lugar y porque las personas sentada en la mesa delante de ella le obstaculizaban para poder observarla.
Minutos después las vio salir y sin saber él por qué salió tras ellas, quizás su reacción fue guiada por la inexplicable curiosidad que le provocaron, caminaba a discreción a unos metros tras de las chicas evitando ser vista por ellas, situación que no le era difícil dado su aspecto sobrio e indiferente… Pero su sorpresa fue mayor al advertir que no era la única que perseguía a las chicas, ya que también lo hacían un par de tipos de mala cara uno alto desgarbado y el otro más bajo y regordete de los cuales pudo percibir sus malas y oscura intenciones llenas de maldad, intuyendo el peligro que les acechaba a las jóvenes.
-Se que nunca antes había estado en París… pero percibo como sí una parte de mi conociera este lugar…. Me atrae tanto -Decía una de ellas sin reparar que las seguían…
-Increíble después de tantas privaciones por fin estamos aquí en “París” tomando las vacaciones que siempre habíamos soñado…
-Umm las que tú soñabas- Contesto la otra…
-Bueno si… Gracias por acompañarme se que tu hubieras deseado unas vacaciones en alguna paradisiaca isla griega “sol, mar, arena y chicos bellos con hermosos torsos bronceados”. Te amo eres la mejor hermana del mundo- se abrazó a ella interrumpiendo el paso y notando a los hombres que caminaban muy cercas tras ellas- Laura no voltees- Le dijo aún entrelazadas en su brazo y acelerando el paso- Recuerdas a los tipos que te dije que te estuvieron observando en el hotel,
-claro y más si tenían una facha tan desagradable,
-ahh pues son los mismos que nos siguen y están justo tras de nosotras y no pretendo ser pesimista pero esto no es coincidencia… Así que acelera el paso…
-¿Estas segura que son ellos?
-Si
-Venga vamos a desviarnos en esa calle, sí ellos hacen lo mismo es más que claro que estamos en problemas…
Dieron vuelta en un callejón para luego darse cuenta que había sido pésimas idea ya que no tenía salida y, si aquellos hombres tenían malas intenciones ese callejón era el sitio perfecto para atacarlas, retrocedieron con la intención de regresar a la avenida principal pero al hacerlo tropezaron con los tipos que debido a su torpeza no pudieron atraparlas y ellas ágilmente los esquivaron, corriendo a prisa del alcance de ellos, pero su intento de huida se vio frustrada cuando una de las chicas tropezó y cayó de bruces al piso, lo que fue aprovechado por uno de los captores quien la agarró con fuerza, la otra joven al ver aquella escena se detuvo de inmediato…
-¡Suéltala!!! –Gritó asustada- ¡Quieren dinero! aquí tienen, es todo lo que tenemos -Dijo arrojando el bolso hacia ellos…
-Shss tranquila preciosa -Señaló acercándose a ella el hombre alto con mal aspecto…
-¡Andrea corre, vete! -Gritó la otra joven que era sometida por el hombre de baja estatura…
-¿No pensaras dejarla sola verdad? Porque si lo haces entonces sí le haremos mucho daño -Agregó mordaz el tipo de más altura de forma tajante…
-¿Qué es lo que quieren?- preguntó ella con voz temblorosa- notando cada vez más la cercanía y el asqueroso aliento de aquel hombre…
-Eso lo sabran muy pronto, así que no pongan resistencia si no quieren que les infrinja mucho dolor… Suficiente se vienen conmigo -Dijo el hombre casi arrastrándola del brazo… Ellas silenciadas por el pánico optaron por obedecer sin oponer resistencia…
De la penumbra se delineó una incierta silueta quien con una voz clara y determinante -Agregó….
-Ellas no irán con ustedes a ningún lado…
Chicas espero esta historia las atrape y las haga soñar como a mi cada vez que la escribo...como saben las quiero mi gran familia del xat las que aun no se asoman por ahi las espero, siempre seran bien resividas con los brazon abiertos y las piernas pues si se dejan jajajja broma un beso.



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